Arboles, Hermann Hesse

“En las copas de los árboles susurra el mundo, sus raíces descansan en el infinito, pero no se pierden, sino que con toda la fuerza de su existencia pretenden sólo una cosa: cumplir la propia ley, la ley que reside escondida en su interior, desarrollar la forma propia, representarse a sí mismos. No hay nada que sea más sagrado, nada que sea más ejemplar, que un árbol hermoso y fuerte.”

Hermann Hesse

Enamorado de sí mismo

Cuando se comienza un cuadro, se encuentran a menudo cosas hermosas. Es preciso defenderse de ellas, destruir el cuadro, rehacerlo varias veces. A cada destrucción de un hermoso hallazgo, el artista no lo suprime, en verdad; sino que lo transforma, lo condensa, lo vuelve más sustancial. El éxito es el resultado de los hallazgos rechazados. De lo contrario, uno se convierte en su propio enamorado.

Picasso (Declaraciones recogidas por Paul Eluard en “La pasión de pintar”)