El viernes inauguro

Tarjeta inauguración

Esta colección de 21 pinturas es la del Viajero cautivo. Cada una lleva por título El viajero incauto.

La mayor parte es trabajo reciente, incluso pensado para esta sala, en la que ya expuse hace 8 años.

Aunque ahora vivo en Eraul nací y viví muchos años en Pamplona. Agradezco de nuevo la oportunidad de exponer en un lugar para mí muy querido.

En este inicio estaba el cuadro del mapamundi con la figura del saltador romano en Paestum (que he repuducido al final del catálogo). Compré 21 bastidores de 130 x 195 cm, un tamaño que me sugería la representación de grandes mapas. No todos están en esta exposición (pero sí en el catálogo), he querido que no faltaran cuadros que he hecho a la vez que estos y que pretenden ser relatos de qué otras cosas le ocurren al viajero cuando se detiene porque le atrapa alguien o un lugar.

Estas pinturas tienen que ver con el movimiento, la naturaleza fluida no sólo del óleo aplicado con el pincel que se desliza y crea líneas sino con la plasticidad de casi todo. Los continentes, tan duros y tan fijos como a menudo los visualizamos sin embargo no dejan de cambiar deslizándose, erosionándose, chocando entre las placas que los sustentan… Sobre ellos se dibujan con un ritmo más o menos lento siluetas siempre nuevas.

Hay mapas: océanos, montañas, ríos, fronteras. Recorridos. Sucesos, personajes.

El viajero cautivo es el que no puede salir de casa. O el que saliendo lo hace con miedo o mediatizado por tantos peligros reales o sólamente publicados. El viajero recorre el mundo físico. Otro viajero lo representa pictóricamente y siente vértigo.

El abundante color y la sensación de movimiento pueden actuar como polos de atracción hacia algo muy sugestivo o como señuelos que nos llevan a extraviarnos.

Un título como éste admite casi cualquier cuadro. Nada de lo que sucede o pueda imaginarse es ajeno al viaje. En el tiempo del viaje y en el estado mental del intrepido viajero no hay pintura cuyo tema no pueda pertenececerle o afectarle.

Incauto, no se pone en guardia contra lo que desconoce. O lo teme demasiado. De nuevo crear es aventurarse. Si no nos paralizan los miedos.

Creo que mi manera de hacer se caracteriza por el gozo de pintar, la afluencia de colores, la pretensión de claridad. Líneas que quieren imitar y sugerir armonía. Vibración.

He expuesto, ademas de en varias localidades navarras, en Bilbao, Madrid, San Sebastián, Vitoria, Valladolid, Ciudad Real, Redondo (Portugal) Berlin, Marburg…

Además de mi trabajo como pintor mantengo abiertos varios blogs principalmente en torno a la pintura y a las actividades en talleres con chavales.

Arboles, Hermann Hesse

“En las copas de los árboles susurra el mundo, sus raíces descansan en el infinito, pero no se pierden, sino que con toda la fuerza de su existencia pretenden sólo una cosa: cumplir la propia ley, la ley que reside escondida en su interior, desarrollar la forma propia, representarse a sí mismos. No hay nada que sea más sagrado, nada que sea más ejemplar, que un árbol hermoso y fuerte.”

Hermann Hesse

Enamorado de sí mismo

Cuando se comienza un cuadro, se encuentran a menudo cosas hermosas. Es preciso defenderse de ellas, destruir el cuadro, rehacerlo varias veces. A cada destrucción de un hermoso hallazgo, el artista no lo suprime, en verdad; sino que lo transforma, lo condensa, lo vuelve más sustancial. El éxito es el resultado de los hallazgos rechazados. De lo contrario, uno se convierte en su propio enamorado.

Picasso (Declaraciones recogidas por Paul Eluard en “La pasión de pintar”)