sukilbide

Dormida.

Malena, directora de un canal de noticias especializado en arte, puede permitirse con el dinero que gana dormir los fines de semana estirada sobre las copas de los nogales, los arces y cerezos cerca del muy exclusivo paraje del Nelvail.

Gorka, su novio, cada una de esas noches y desde dos horas antes mulle el ramaje, ahueca las hojas.

Un robot naranja se encarga, por medio de ondas magnéticas enmudecedoras, de silenciar los gruñidos de los jabalíes, el zapateo de los conejos, los saltos de los cervatillos y cualquier ruido o murmullo. Incluso el zumbido lejano de los aviones.

Pero deja el ulular de los búhos y las lechuzas. Y el siseo de las serpientes.

09

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s